La importancia de condimentar nuestros alimentos

¿Por qué es importante condimentar los alimentos?

Es bien sabido que, aunque nuestra comida sea sana, bien combinada y abundante, si no nos gusta, no nos nutrirá correctamente.

El acto de “gustar” alcanza hasta nuestras fibras más íntimas.

Pero esta experiencia consciente, por la cual comienza el proceso digestivo, no es la única que incumbe al éxito de la digestión de los alimentos. El proceso digestivo, que también se desarrolla en el subconsciente (siendo entonces objetivo y no subjetivo), depende en gran medida de la excitación del sentido del gusto.

La degustación es un proceso sensorial. Comienza por la boca y está ligada a un medio líquido.

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De igual forma, la percepción de los olores depende de la repartición muy sutil de la sustancia en un medio gaseoso. Solo podemos degustar lo que está disuelto en un medio líquido. Por esto “se nos hace agua la boca” cuando comemos un alimento sabroso, e incluso solamente con verlo. La saliva es pues el medio indispensable para la degustación.

Sobre este punto, la moderna ciencia de la nutrición ha hecho importantes descubrimientos. Ha establecido que cuanto más monótono sea nuestro régimen alimenticio, más se despierta en nosotros el deseo de variar nuestras sensaciones gustativas, completándolas con especias y condimentos. Esta modificación de los sabores tiene una repercusión general sobre la fisiología de la nutrición. De hecho, es el placer ligado a los olores y sabores lo que nos incita a comer en cantidad suficiente. Se ha podido demostrar que añadir especias produce una mayor abundancia de secreción salivar.

Las especias, al favorecer la salivación refuerzan nuestra actividad digestiva. Esta acción de las especias está ligada a un contacto inmediato con los órganos sensoriales de la cavidad bucal y de la garganta. Los platos de comida activan nuestra experiencia sensorial y es únicamente a continuación cuando aparece un aumento del flujo salivar. Pero hoy sabemos también que el aumento del flujo salivar excita la secreción de los otros jugos digestivos. Esto quiere decir que la sensación gustativa consciente favorece las creaciones subconscientes del aparato digestivo. El jugo gástrico, el jugo intestinal, el jugo pancreático y la bilis circulan más abundantemente. Todos estos jugos aumentan el poder de la digestión y la fuerza de descomposición y permiten un dominio más rápido del hombre sobre la digestión y asimilación de la materia alimenticia. El hombre es lo que come, pero realmente es lo que digiere.